7 may. 2016

LAS GUÍAS ALIMENTARIAS


Las guías alimentarias son normas de “buen comer” para el mantenimiento de la salud que van dirigidas al público y constituyen un buen instrumento educativo, formando parte de la política sanitaria. Son muy diferentes de las recomendaciones nutricionales, que son valores de referencia de ingesta de nutrientes esenciales y energía óptimos para mantener la salud, pero de utilización fundamentalmente por parte de médicos, dietistas y profesionales de la salud, educadores y miembros de la Administración.

Las guías hacen referencia a consumo de determinados alimentos, proporciones entre ellos, fuentes de energía, nutrientes no esenciales como la fibra y el colesterol, o relaciona los grupos de alimentos con los nutrientes que aportan. Además estas guías son generales, sin especificaciones para los diferentes segmentos de población, aunque algunos gobiernos ya han establecido normas específicas para ellos.

El objetivo de las guías ha sido, en la mayoría de los casos, reducir el riesgo de las enfermedades más prevalentes en la sociedad a la que se dirigen, sobre todo aquellas enfermedades crónicas y degenerativas. Así, muchas organizaciones relacionadas con el control de enfermedades concretas como la enfermedad cardiovascular o el cáncer, han establecido sus propias guías.

A diferencia de las recomendaciones nutricionales de ingesta, para las que existe una evidencia experimental, para las guías sólo existen evidencias indirectas de asociaciones entre dieta e incidencia de enfermedad.

Las recomendaciones más frecuentes presentes en casi todas las guías, independientemente de quien las elabore y a quien se dirigen, son las siguientes:

Ø Mantenimiento de variedad en los alimentos que componen la dieta.
Una dieta nutricionalmente correcta debe contener todas o casi todas las recomendaciones de ingesta de aquellos nutrientes para los cuales existe una recomendación dietética.

El único dogma que existe en nutrición, o mejor dicho su principio básico, es que se debe realizar una dieta variada puesto que ningún alimento nos proporciona todos los nutrientes. Esta es la más antigua e importante norma o guía dietética. La variedad aumenta la probabilidad de llegar a todas las recomendaciones dietéticas incluyendo nutrientes menores para los que nos existe recomendación dietética establecida. Al mismo tiempo, esta variedad reduce el riesgo de tóxicos o agentes patógenos de alimentos y bebidas.

Ø Reducción del consumo de grasas, particularmente las grasas saturadas y el colesterol.
Las grasas de la dieta proporcionan más calorías que ningún otro componente alimentario. Reducir la ingesta de grasas es la mejor forma de reducir el exceso de ingesta energética de nuestra sociedad. Pero además, la reducción de grasa saturada y colesterol se relaciona con la disminución de la enfermedad cardiovascular, particularmente la enfermedad coronaria, de algunos tipos de cáncer y de la obesidad.

Ø Adecuar la ingesta de calorías al gasto energético y al mantenimiento del peso corporal. Se ha observado que la morbi-mortalidad es mayor en aquellos individuos obesos o mal nutridos con respecto a aquellos con peso adecuado. Es importante registrar las calorías y aumentar el ejercicio físico.

Ø Aumento del consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, fibra y vitaminas. Se trata de aumentar la ingesta de cereales vegetales, incluidas legumbres y frutas. De esta forma, además de poder sustituir los alimentos ricos en grasa, se incrementa la ingesta de nutrientes como carotenos, vitamina C y fibra. Estos últimos están siendo objeto de investigación como posibles factores de protección frente a determinados tipos de cáncer.

Ø Reducción del consumo de sal.
El objetivo es reducir la prevalencia de hipertensión arterial y la mortalidad secundaria de hemorragia cerebral. La evidencia de que esto es posible reduciendo la ingesta de sal no es tan fuerte como en el caso de las grasas saturadas y el colesterol. La mayoría de las poblaciones desarrolladas consumen más sodio del necesario. Una cantidad no excesiva y posiblemente beneficiosa podría ser entre 3 y 6 gr de cloruro sódico, es decir, de sal común al día.

Ø Moderar el consumo de alcohol.
La ingesta moderada de alcohol, especialmente de vino, se relaciona con una menor morbimortalidad total y específica cardiovascular, sin embargo la ingesta excesiva de alcohol es responsable de muertes por accidente de tráfico, hipertensión arterial, cirrosis hepática y otras muchas complicaciones además de problemas socio-familiares.
 

5 abr. 2016

LA OBESIDAD


 
La obesidad representa actualmente un problema de salud en los países desarrollados, o incluso en determinados colectivos de países que están en vías de desarrollo o, en lo que se ha dado en llamar, de economía transicional. Se calcula que hay unos 300 millones de obesos en el mundo.

La obesidad, independientemente de factores genéticos, se produce como consecuencia de una ingesta calórica excesiva y de inactividad física. La variedad alimentaria así como la alta densidad energética de los alimentos de que hoy disponemos, hacen que la alimentación actual sea hipercalórica, lo que junto al gran sedentarismo de nuestra sociedad facilita enormemente el acumulo de grasa. Es importante promocionar el ejercicio físico desde la infancia, para atenuar este efecto.

La obesidad es un factor de riesgo importante para la diabetes, la hipertensión arterial, la enfermedad coronaria, la enfermedad cerebrovascular, las enfermedades de la vesícula biliar, gota, artrosis y algunos tipos de cánceres. La duración y el reparto de la grasa corporal influyen en la presentación de estas enfermedades. El reparto central (obesidad en forma de manzana o androide) tiene mucha mayor repercusión sobre la aparición de los trastornos metabólicos y cardiovasculares que la obesidad periférica.

La obesidad infantil
El estudio de la obesidad infantil se encuentra con un problema importante, que es la no existencia de un criterio universalmente aceptado para definir la adiposidad. Aunque el empleo del Índice de Masa Corporal (IMC), para su diagnóstico se va generalizando, las diferencias de metodología que se encuentran en los distintos trabajos dificultan extraordinariamente los estudios comparativos y pueden explicar algunos resultados discordantes.

Reflejado el carácter dinámico del proceso de crecimiento en el niño, el IMC cambia a lo largo del desarrollo, de tal forma que asciende rápidamente en el primer año de vida, cae hasta la edad de 6 años, para volver a ascender hasta la vida adulta, en la que permanece estable. Por este motivo, y al contrario de lo que ocurre en el adulto, en el niño no puede utilizarse un punto de corte que diagnostique la obesidad y se precisan curvas de referencia del IMC, siendo lo óptimo que cada población tenga sus datos de referencia específicos construidos mediante métodos normalizados.

En países desarrollados encontramos una prevalencia de obesidad en la edad escolar del 7,6% en niños franceses, del 13,4% en italianos, del 3,6 al 4,3% en finlandeses y del 10,8% en niños norteamericanos.

 

31 mar. 2016

NUTRICIÓN Y CRECIMIENTO



El crecimiento es un fenómeno biológico complejo, que precisa de un aporte continuo de energía y nutrientes. La talla final que un individuo concreto llega a alcanzar, no depende de un factor único, sino que están implicados varios condicionantes.

El más importante es la nutrición, pero también influyen el estado de salud, el entorno afectivo, el ambiente socioeconómico, el clima, etc. La alimentación es tan importante, que podemos afirmar, en líneas generales, que a igualdad de potencialidad genética, y en ausencia de enfermedad, es la cantidad, calidad, proporción y equilibrio de los nutrientes ingeridos y aprovechados, lo que determina la talla final de un individuo.

Así, si un niño con una buena potencialidad genética que se vea sometido a graves carencias nutricionales, no podrá alcanzar la talla esperada, a no ser que dichas carencias actúen en un periodo muy breve de tiempo, en cuyo caso la determinación genética tenderá a hacerle recuperar lo perdido.

 Las infecciones gastrointestinales y respiratorias, las situaciones de mala absorción, las enfermedades crónicas como el asma, la insuficiencia renal, o las cardiopatías cianógenas, comprometen la talla por mecanismos diversos, pero con participación de factores nutricionales.

Un deficiente estado de nutrición altera la inmunidad y favorece la aparición de infecciones. La influencia de los factores económicos, sociales, y psicológicos es ejercida también, al menos parcialmente, a través de los cambios alimentarios y nutricionales que comportan.

8 mar. 2016

COMUNICACIÓN Y ENSEÑANZA


La comunicación y la enseñanza son parte de una misma e indivisible realidad. Enseñar siempre es comunicar. La comunicación y sus medios se imbrican en todo currículo educativo y hay que tener en cuenta que la acción pedagógica ocurre en un ambiente y en un espacio específico y con un tiempo asignado.

Los actuales cambios tecnológicos han venido impactando el proceso docente, apareciendo con mayor fuerza la interactividad del educando, lo que implica una acción mutua y simultánea por parte de dos participantes, que pueden, pero no necesariamente deben, perseguir un fin común.

Para mejorar la comunicación entre los docentes y los alumnos, es imprescindible que los docentes tengan claro la importancia de saber comunicar. Pero no bastaría con el conocimiento profundo de estas cuestiones teóricamente, sino que se hace más importante aún el dominio práctico de las técnicas de comunicación para poderse comunicar con los alumnos y con los que les rodean de forma adecuada. Ello implicaría desarrollar estrategias adecuadas para lograr un intercambio de ideas. Asimismo, es necesario conseguir que cada individuo aprenda primero a pensar y luego a comunicar sus ideas

Si bien es cierto, que hoy en día se habla de una comunicación abierta en todas las dimensiones en la enseñanza, sin embargo esto todavía no se plasma, ya que sigue aún la influencia por el modelo conductista, aquel modelo que "obligaba a la gente a asimilar una masa de conocimientos inútiles, superfluos y sin vida que atiborraban la cabeza y convertían a la joven generación en burócratas fundidos en el mismo molde", valiéndose de prácticas y ejercicios constantes para lograr el éxito académico.

Como profesional de la comunicación y la enseñanza, pienso que la comunicación no es un sistema lineal, sino más bien discontinuo, dentro del cual un mismo receptor decodifica y reenvía varios mensajes de una o distintas fuentes a la vez, algunos con mayor fuerza que otros. Es por ello que hay que considerar que la comunicación humana es un sistema complejo, lleno de interfaces, rupturas y variaciones que afortunadamente ha influenciado y replanteado a la comunicación pedagógica.

La comunicación, como herramienta del profesorado, tiene distintas formas y momentos de darse en cada clase, distintas funciones y diferentes canales. No se puede hablar de verdadera enseñanza si no hay comunicación, pues debe haber contacto entre docente y discente para que haya ajustes en el proceso educativo. Esta es la base para que se dé una enseñanza que tenga en cuenta a la persona y las diferencias que, como tal, ésta presenta.

Por todo ello, se debe tener muy en cuenta que la comunicación en la enseñanza es el medio de intervención de los docentes y reúne las posibilidades de influencia educativa. La comunicación que el profesorado realiza no se debe limitar a la verbal sino que hay que  dar simultáneamente diversos mensajes por otros canales, a veces contradictorios entre sí.

Cuanto menor es la edad de los alumnos, mayor predominio hay de la comunicación no verbal mientras que en los más mayores hay una creciente influencia de la comunicación verbal. No obstante, el lenguaje tampoco tiene para todas las personas los mismos significados y connotaciones.

Los profesores no han de fijarse únicamente en los mensajes que  emiten, sino también en la respuesta que producen en sus alumnos así como los mensajes espontáneos que estos producen. De este modo, el profesorado siempre comprenderá perfectamente lo que sus alumnos quieren comentarle, sus ruegos, preguntas, rarezas... El profesorado debe conocer en todo momento lo que se cuece en la clase, los comentarios que en ella surgen, ya que son de vital importancia para conocer el estado de los alumnos: si necesitan descansar, seguir, cambiar de actividad...

La comunicación y la enseñanza no pueden seguir existiendo, del modo tradicional, como ámbitos totalmente separados. La sociedad de la información ha puesto en evidencia la necesidad de que ambos mundos, el educativo y el comunicativo, se aproximen y se relacionen. Una escuela, o una institución educativa, es una entidad que comunica, transmite y proporciona orientaciones, códigos y lenguajes. En consecuencia, la enseñanza y la comunicación están obligadas a entenderse.

8 dic. 2015

CONSUMISMO



Ya se ha dado el pistoletazo de salida a las compras navideñas y el bullicio en los distintos centros comerciales se hace evidente a través de una ingente cantidad de personas. Es agradable ver ese bullicio porque uno intuye que algunos sectores de la población están saliendo de una crisis que tendría que haber servido para hacer tomar conciencia de que no se puede gastar más de lo que se gana.

Esa toma de conciencia puede resultar muchas veces difícil porque vivimos en una sociedad que favorece el consumismo. Nos hemos convertido en la generación de usar y tirar. La publicidad nos bombardea con anuncios cuyo objetivo no es nuestro bienestar, sino hacernos engranajes de un sistema que reduce a las personas al papel de meros consumidores sumisos. Este modelo económico de producción y consumo tiende cada vez más a crear en las personas necesidades ficticias.

Las manifestaciones de la crisis social y medioambiental en todo el planeta son cada vez más visibles: todos los días encontramos ejemplos a nuestro alrededor o en los medios de comunicación del injusto reparto de la riqueza y el consiguiente aumento de la pobreza o de los efectos que el actual desarrollo insostenible tiene para la naturaleza. Serían innumerables los ejemplos, desde los fenómenos migratorios, hasta la deforestación o desertización, pasando por la explotación laboral (sobre todo de mujeres y niños) o el efecto invernadero

El consumismo puede convertirse en una cadena y una esclavitud. Por eso, nuestros hijos e hijas deben contar con nuestra ayuda para enfrentarse a las presiones grupales. El diálogo en el seno familiar es imprescindible para tratar de prevenir de caer en un consumo irreflexivo que nunca sacia a los que lo practican. Harían bien los padres y madres en comentar con sus hijos la situación económica, planificar juntos los fines de semana o las vacaciones, no ocultar si existen dificultades que pueden privarnos de la adquisición de un electrodoméstico para el hogar, la realización de un viaje, etc.

De esta forma, nuestros hijos se irían concienciando de las posibilidades económicas familiares y se verían obligados por los hechos a contemplar el principio de realidad en lugar de guiarse solamente por el principio de placer. Claro que esta recomendación puede resultar utópica cuando contemplamos que muchos padres actuales, que son productos del fracaso escolar, son los primeros en no tener claro esta cuestión y se dejan llevar por el fenómeno consumista porque no tienen las defensas necesarias para evitarlo.

Como consumidores, último eslabón del sistema económico, tenemos una responsabilidad, pero también tenemos un poder. Con nuestra forma de consumir podemos influir en la marcha de la economía y del mundo de una forma directa. Un consumo consciente y responsable, orientado al fomento de actividades satisfactorias para la naturaleza y las personas es una gran contribución y un decisivo instrumento de presión frente al mercado.

Los avances tecnológicos  no han corrido paralelos a la formación de la sociedad y, más particularmente, del consumidor para que pudiera asimilarlos y utilizarlos en su beneficio. Y es de ahí de donde arranca una parte importante  de la problemática  que sufrimos como consumidores. Los medios de producción, comercialización, promoción, publicidad y venta de nuestra sociedad han desbordado  la capacidad de asimilación y comprensión del consumidor, individualmente considerado, que se ve indefenso e incapaz de desentrañar toda la maraña  urdida a su alrededor, en torno a los bienes de uso y consumo.

Producir y fabricar aquellos productos, bienes y servicios que el consumidor demanda para cubrir sus necesidades, ha sido sustituido  por otra idea hoy imperante: primero se crea el producto y después se crea la necesidad en el consumidor para que lo demande y así poder mantener la producción.

 

 

26 nov. 2015

LOS NIÑOS Y EL JUEGO


El juego constituye un elemento básico en la vida de un niño, que además de divertido resulta necesario para su desarrollo. Los niños necesitan estar activos para crecer y desarrollar sus capacidades, el juego es importante para el aprendizaje y desarrollo integral de los niños puesto que jugando aprenden a conocer la vida.

 
Los niños tienen necesitan hacer las cosas una y otra vez antes de aprenderlas por lo que los juegos tienen un carácter formativo al hacerlos enfrentar una y otra vez, situaciones las cuales podrán dominarlas o adaptarse a ellas. A través de los juegos los niños buscan, exploran, prueban y descubren el mundo por sí mismos, siendo un instrumento eficaz para la educación.

El concepto de juego 

El juego es un concepto difícil de definir. Es una palabra con la que designamos, en el fondo, actividades que no tienen nada en común. Por eso algunos autores, tras llegar a esa conclusión, consideraron que no era posible el estudio científico del juego, por no encontrar rasgos o características comunes a actividades diversas de este tipo.

Los diferentes juegos comparten características psicológicas aportadas por los jugadores. Lo que tienen en común los juegos no son los aspectos externos, sino las propiedades internas deducibles de otras externas. De los sujetos que juegan percibimos una serie de propiedades o características que permiten la distinción entre comportamientos de juego y comportamientos de no juego.

Sus características

El juego tiene las siguientes características:

-          El juego es libre.

-          El juego produce placer.

-          El juego organiza las acciones de un modo propio y específico.

-          En el juego predominan acciones sobre los objetivos de las mismas.

-          El juego es una actitud ante la realidad y ante el propio comportamiento.